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miércoles, 28 de junio de 2017

5 cosas que nunca le debes creer a un hombre

Tongkatmadura

1- Que casi nunca se pajea

En la escuela secundaria dice que nunca se pajea, que solo se ha masturbado una vez. En la universidad que no, que lo hace muy poco porque no se ve en necesidad de ello (es decir, porque folla seguido según él). Miente. Un hombre se pajea ya sea que folle o no. Usualmente los que dicen que no se masturban tienen la mano bien rasposa ¿por qué será?



2- Que no ve porno

En los tiempos que vivimos sigue habiendo un inmenso porcentaje de hombres que afirma no ver porno nunca. Si decides creerles entonces debes pensar que las estadísticas del porno en internet se alimentan de la nada. Ahora todos ven porno, tanto hombres como mujeres. Quienes nunca vieron o veían poco fueron los jóvenes nacidos en la época del porno en celuloide o VHS.



3- Que no le gustan las mujeres voluptuosas

¡Mentira total, absoluta! Son el equivalente a las mujeres que dicen que no se fijan en el dinero o que no le gustan los chicos ejercitados. No es necesario hacerse el sencillo porque tarde o temprano la verdad canta.


4- Que nunca sería infiel


Eso no le puedes creer a ningún ser humano. La fidelidad es bastante circunstancial tanto en hombres como en mujeres. Por alguna razón los hombres más fieles suelen ser los que no tienen tantas (o ninguna) opciones para sacar los pies del plato o que son torpes/flojos para ir de cacería. 

Mendoza Post

5- Que nunca ha ido de putas

Los hombres que niegan haber ido de lumis al menos una vez en la vida, son el equivalente a las mujeres que niegan haberse acostado con un desconocido en un bar por lo menos alguna vez. Vale, si hay hombres que nunca han ido de putas y mujeres que nunca han tenido sexo casual, pero en estos tiempos se trata de una sospechosa minoría, en especial en las ciudades.


Sí, sí, claro.

5 cosas que nunca le debes creer a una mujer

Sopitas.com 

1- Que no se fija en el dinero

Solo busca en Google para que te quede claro que el 80% de mujeres no saldría con un desempleado, y que el 93% con educación y trabajo siguen buscando casarse con hombres que ganen más que ellas. Pregúntate cuántas de tus parejas ganaban más que tú y saca conclusiones. Mujer que dice que no se fija en el dinero, simplemente miente con todos sus dientes. No hay más.


2- Que lleva una larga temporada de sequía sexual

¡Por favor! Reciben atención masculina directa (e insinuaciones para salir, conocerse, etc) en la calle, en el colegio, universidad, trabajo, bar, discoteca, sala de conciertos, casa de reuniones, Facebook, Instagram, Tinder, Badoo, etc, y viene a decir que no folla hace semanas o meses. Mentira total a menos que sea una mujer de hace dos generaciones, muy gorda, extremadamente arisca o muy fea.


3- Que le da igual o le gusta estar gorda

Es el equivalente al hombre que dice que no le causa la menor molestia quedarse calvo o que ninguna le haga caso. En tiempos donde las chicas son cada vez más adictas a presumir de sus voluptuosidades, es casi imposible de creer que una no le importen en lo absoluto sus kilos de más.


4- Que no quiere ni necesita a ningún hombre

A menos que la veas verdaderamente plena y feliz siendo soltera y sin hijos a sus 30 o 40 años, no le creas.  A menudo es un mecanismo de defensa.


5- Que nunca sería infiel

Eso no le puedes creer a ningún ser humano. La fidelidad es bastante circunstancial tanto en hombres como en mujeres. Cualquier mujer es fiel mientras no conozca a un hombre más atractivo, temperamental o adinerado que le hace ojos. Y en el caso de las mujeres, pues ellas tiene exponencialmente más oportunidades de engañar que un varón (miren punto 2), así que... no sé, tú piénsalo.




lunes, 26 de junio de 2017

5 conductas curiosas de un gato y sus significados

Pexels

Los gatos son vistos como animales misteriosos desde las primeras civilizaciones humanas. Son los grandes competidores del perro a la hora de elegir una mascota y mucha gente los prefiere por su elegante, coqueto y curioso comportamiento. A continuación te diremos lo que estos animalitos quieren comunicar tras ciertas conductas que de seguro en más de una ocasión te encantaron (e intrigaron):

1- Lamerte las manos, cara o cabello

Pets4Homes

Bueno, de hecho esta conducta no tiene mucho de curiosa porque un perro también la hace y en ocasiones un conejo también. Sin embargo, no está demás decirte que este comportamiento tierno tiene un significado muy simple pero útil: es un halago ¿una muestra de cariño? no precisamente, pero sí de confianza. Cuando un gato te lame las manos, el rostro o el cabello, significa que está empatizando contigo, que te está viendo más o menos como uno de los suyos. Vale la pena que soportes su lengua rasposa.

2- Recostarse boca arriba frente a ti


Lo más obvio que puede llegar a tu cabeza en esta situación es que tu gato solo quiere que lo engrías, pero en realidad esta conducta va más allá. Los gatos siempre están alerta (incluso dormidos), muy pocas cosas los toman por sorpresa y es por eso que se dice popularmente que tienen 7, 8 o 9 vidas. Cuando un minino se recuesta frente a ti es uno de los pocos momentos en donde está 100% indefenso. Eso significa que confía plenamente en tu persona, que no duda de tus intenciones si lo tocas.

3- Frotarse contra tu cuerpo


Ingenuamente todos creen que sus gatos acarician a sus amos de esta forma, cuando en realidad las intenciones tras esta conducta gatuna son completamente diferentes. De hecho, este comportamiento reafirma la creencia de que los gatos ven a sus amos como sus sirvientes. Cuando un gato se frote contra ti, no te está retribuyendo el amor que le das, sino que te está marcando como parte de su territorio. Menos mal que no es como los perros que necesitan orinarse en lo que consideran suyo.

4- Levantar la cola toda estirada hacia arriba

Pinterest

Este gesto curioso de los gatos es su forma de saludar al humano ¿lo ha hecho pocas veces frente a ti? pues de ser ese el caso ¿significa que no te tiene mucho respeto? Quién sabe.

5- Ronronear

Pets4Homes

A diferencia de otras conductas, esta es difícil de categorizar porque su origen se debe a situaciones ambiguas. Frente a un humano, el ronroneo puede significar que se siente a gusto o que está incómodo e intentando relajarse,  Frente a otro gato, puede significar que se siente cómodo con él y que a mismo tiempo, a través del ronroneo, le quiere transmitir confianza.  

sábado, 24 de junio de 2017

¿Eres un mangina y/o pagafantas? Descubre si cumples estos 5 puntos


1- Todo plan para salir te parece absurdo si no hay mujeres

Eso va desde una simple reunión en casa de tu amigo o una junta entre personas que comparten una afición en un grupo de whatsapp. Si no hay chicas a las cuales mirar o ver como posibilidad de ligue (aunque a menudo te dé miedo acercarte y no hagas nada) no hay forma de disfrutar un sábado. Entonces preferirás apuntarte a una fiesta o cualquier evento ruidoso donde la mayoría debe fingir que la pasa bien, y en donde estarán esas "divas" endiosadas que tanto quieres pero cuya mayoría te verá como un acosador.



2- Te la pasas invitando tragos en los bares o discotecas con la esperanza de pillar cacho

Bueno, como ves que no estás llegando a nada caminando de un lado a otro en tan bullicioso local, decides entrarle a una chica. Con frecuencia crees que la mejor forma de romper el hielo es invitando un trago para que ella te vea como un caballero generoso, además porque consideras que eso te da "poder" sobre la situación y más seguridad para el abordaje.

Puede que la chica en cuestión rechace tu trago (y a ti) porque tiene el estómago repleto de tantas copas que le invitaron cinco pringados antes que tú (sin conseguir que afloje, por supuesto), o puede que la acepte para seguir alcoholizándose y así disipar la poca inhibición que le queda para cuando el portero macarra la invite a hacerle sexo oral en el baño.

Repites el proceso con dos o tres chicas sin éxito, solo balbuceando o consiguiendo números falsos. Llegas a casa y si sumas lo invertido en la entrada al local, las copas, los condones (que no usaste), y el taxi de regreso (porque era tarde), te das cuenta que si tanto querías copular más barato salía una mujer prepago.


3- No eres capaz de negarle favores o compañía a las chicas

Las mujeres son tu mayor debilidad de entre todas las debilidades que muy probablemente tienes (como falta de dignidad o poca seguridad en ti mismo).  No soportas la idea de dejarle mal impresión a alguna. Necesitas quedar como un "príncipe", un "caballero", un "hombre de verdad" frente a cualquiera que conozcas o se cruce tu camino.

Si la vaga que se la pasa whatsapeando en clase te pide tus apuntes para copiarlos (con todo y tareas hechas para colmo), se los das. Si eres un universitario con un auto cuya gasolina a penas puedes pagar, accedes a todas las veces que ella te pide que la lleves a su casa o donde el novio. Aceptas acompañar a tu amiga a ese centro comercial a comprarse su tanga (con la que impresionará al novio) aunque sabes que será aburrido y solo parecerás su amigo gay. Pero bueno, al menos los demás te ven a lado de una chica ¿cierto?  



4- Siempre estás ahí para las chicas aunque eso comprometa tu seguridad y dignidad

Como buen "hombre de verdad", sabes que tu misión en la vida es proteger a las mujeres aunque nunca te hayan agradecido ni con un beso. Eres su perro guardián, eres su novio castrado que escucha todos sus problemas mientras ella se folla al que la trata como basura. Eres el que brinda ordenes de alejamiento no solicitadas a esos patanes que intentan entrarle y que luego te rompen la cara por meterte en lo que no te importa. 

Eres el que pretende "acabar con el machismo" cuando le das una patada voladora a ese "machista opresor" que le dio una cachetada a su novia en plena calle, sin saber que tal cosa ocurrió porque ella le había puesto los cuernos en su propia cama y que encima planea quitarle el techo. Eres como esos soldados rasos que mueren como moscas mientras sus amos están engordando y viendo la televisión en sus mansiones. 


5- Cuando se trata de mujeres, defiendes lo indefendible y rocambolesco

Si ella engaño a su novio, es porque él no le prestaba atención. Si ella lo despluma en el divorcio y le separa de sus hijos, él se lo merece por no hacerla feliz. Si ella le corta el pene al novio o lo mata por infidelidad, pues muy bien hecho. Si ella mata a sus hijos y se suicida, fue un "suicidio colectivo" por culpa del abandono estatal y el padre irresponsable que se fue de la casa. Compartes el discurso de que ellas nunca son culpables de nada. No hablemos si cualquiera de estas situaciones fueran al revés (de hombres hacia mujeres) porque te saldría espuma por la boca y ordenarías un holocausto masculino.


Resultados:

_Cumples el punto 1: Eres un tipo proclive al pagafantismo y manginismo. Cuidado por favor. A partir de aquí los demás resultados incluyen este punto por defecto.
_Cumples el punto 2: Felicidades, eres un pagafantas de fin de semana.
_Cumples el punto 3: Vaya vaya, por poco te usan también de tampón.
_Cumples los punto 2 y 3: Dios mío, toda tu vida es una asquerosa pagafantería. Das verguenza.
_Cumples el punto 4: Eres un mangina del montón que contamina la masculinidad y trastorna la feminidad desde la liberación sexual, pero por alguna sucia razón la selección natural no te ha erradicado.
_Cumples los puntos 2, 3 y 4: Tu pagafantismo y manginismo deberían condenarte a la ahorca. No mereces testosterona en tu organismo ¿la tienes?
_Cumples también el punto 5: Felicidades totales (suenan las trompetas y los tambores), eres mangina y pagafantas en toda regla, es decir, TODO UN ONVRE SUMMA CUM LAUDE. Nadie te quiere (quizá tu madre sí). Solo eres un tonto útil, la carne de cañón de las mujeres, de otros hombres y del gobierno mismo. No mereces vivir, eres un cáncer de la sociedad moderna. Suicídate. 

martes, 13 de junio de 2017

5 conductas en redes sociales que nuestros ancestros verían DEMENCIALES

Obao For Men, comercial que refleja con certeza y humor la vergüenza ajena que sienten nuestros ancestros al contemplarnos

Son pocas las verdades absolutas que nadie se atreve a discutir. Las redes sociales tienen sus propias verdades aceptadas. La más sabida es que sus usuarios buscan compartir lo mejor de si mismos para mostrarle al mundo que sus vidas son fabulosas. En ese afán hay tendencias que siempre han sido objeto de bromas y críticas por parte de sus propios ejecutores. 

Otra cosa muy cierta es que muchas de esas tendencias serían consideradas inimaginables o incluso demenciales por nuestros abuelos o bisabuelos. Veamos las más populares.

1- Subir fotos de la comida diaria

#amateurfoodporn

El #foodporn no es nuevo. Fuera de las redes sociales la idolatría hacia la comida siempre estuvo presente. Las fotografías de grandes banquetes y postres son parte de revistas y programas televisivos desde hace varias décadas. No obstante, algo muy distinto es subir esa carne con fréjoles que te preparaste apurado antes de ir al trabajo; el pastelito de acelga al por mayor de esa panadería de la esquina; o lo que es peor, el combo de esa cadena de hamburguesas que le sirve lo mismo y con las mismas presentaciones a miles de personas al día.

Si nuestros antepasados alzaran la cabeza y vieran esto, pensarían que hemos avanzado poco, que hay una hambruna severa en toda el mundo occidentalizado que nos empuja a presumir algo tan básico para la vida.

2-  La selfitis


Quizá lo único que impidió que nuestros antepasados sufrieran de selfitis es que  las primeras cámaras fotográficas eran muy molestas porque requerían mucho tiempo de exposición, lo que significaba quedarnos quietos durante minutos. Por eso las fotografías se limitaron a situaciones por las que valiera la pena sufrir dichas molestias, como el nacimiento de un primogénito, la despedida de un ser querido que se mudaba o se iba a la guerra, o simplemente las ganas de inmortalizar con par de retratos la niñez y juventud de una persona.

Luego la situación mejoró pero había que gastar dinero comprando rollos y revelando, por eso, aunque las situaciones merecedoras de fotos aumentaron, igual hubo que racionar. A parte de las situaciones mencionadas anteriormente, se incluyeron graduaciones, fiestas varias, reuniones familiares, eventos y viajes.

Con la fotografía digital en cámaras y celulares, el deseo de tener fotos se hizo en extremo más sencillo, Sin embargo, sujetar la cámara e invertirla no resultaba tan cómodo a la hora de un selfie (además se carecía de cámara frontal),  por lo que las fotos dedicadas al descarado culto personal no eran tan masivas. Fue a partir de aquí donde se popularizaron las fotos en el baño para este menester.

Todo eso cambió radicalmente con las cámaras frontales, los teléfonos inteligentes, tablets, etc. Sacarse una foto era pan comido. Satisfacer el ego resultó bastante cómodo e ilimitado. Es así que los selfies invadieron el internet. La tendencia "trascendió" eventos sociales o especiales, pues comenzamos a ver a chicas sacando fotos de sus caras desde que se levantaban de sus camas (literalmente)  hasta que se iban a dormir. 

Si nuestros antepasados vieran esto se horrorizarían y también echarían risas. Ellos (al igual que nosotros) dirían que se debe a un mero vació interior y narcisismo. Los más avispados (algún antiguo filósofo grecolatino) concluirían que el afán enfermizo por los selfies siempre estuvo en el ser humano, solo que las circunstancias tecnológicas lo contuvieron durante mucho tiempo. 


3- "Fabulosos" fines de semana

Bustle

Somos millones los cínicos que cuestionamos seriamente la felicidad que buscan transmitir otros millones al subir fotos de su pizza sabatina y sus madrugadas con netflix, adornadas con hashtags como #ILovePizza #PizzaWeekend #NetflixIsLive #NetflixIsLove #BestWeekend, etc. No tardamos ni un segundo en concluir que nadie les propuso ningún plan o se los cancelaron, y no les queda otra que engordar y malograr la circulación con comida y series, mostrando orgullo por ello como mecanismo de defensa para lidiar con el aburrimiento. Vamos, nuestros ancestros serían más criticones y crueles con esto.

4- Amor casi zoofílico por las mascotas

Zee.Daily

#DogLovers, #catlovers, #petlovers... se les tomará un poco más en serio cuando pongan #ratslovers o #roachlovers. Está bien velar por que las mascotas y animales en general tengan una vida feliz o lo menos dolora posible. Aquí la gente es muy activista mostrando a sus consentidos y fomentando la adopción de perritos de la calle. Aquí buscan mostrar su lado más tierno y humano mientras se hacen de la vista ante el mendigo cojo y piojoso que está muriéndose en la calle. Hitler, otro amante de los animales, los mandaría al horno, sin duda. 

5- Los retos virales

Zee.Daily

Los retos siempre han existido entre los seres humanos, en especial entre hombres jóvenes. Antes era para probar quién arrojaba una piedra más lejos o quién cargaba mayor peso. Ahora es cuántos se atreven a grabarse mientras alguien les arroja una cubeta con miles de hielos, cuantos se dejan maquillar por la novia, cuántas exhiben su toalla higiénica menstruada o muestran con orgullo las estrías del trasero, etc. Esto lleva al desmayo a muchos de nosotros, ni qué decir a nuestros abuelos.

Otros artículos relacionados:

1- 5 cosas pesadas que soportan las mujeres en redes sociales
2- 5 mejores memes de humor negro para Facebook y Whatsapp

sábado, 10 de junio de 2017

Crisis del cuarto de vida o de los 25: 5 características explicadas

Lali Espósito

No bastó con la crisis de la adolescencia. Tampoco tienes que esperar hasta los 40 para la llamada crisis de la mediana edad. En lo que todos llaman tu "flor de la juventud" también hay una etapa difícil que es demasiado subestimada: la crisis del cuarto de vida, la cual ataca a la gente entre los 23 y 29 años. Se trata de una crisis tan o más importante que las otras, pues es la transición entre la juventud y la madurez, etapa final que llevarás contigo quieras o no hasta la muerte.

No nos podemos imaginar a un muchacho de los años 50´s o 60´s con esta crisis, ni mucho menos a uno de siglos anteriores. Eso es porque esta crisis concentra algunos problemas muy modernos, en donde la juventud desde los 16 es socialmente empujada a ver la vida como un adolescente fiestero, despreocupado y procrastinador hasta la década de los 30, en donde por arte de magia debe ser un individuo 100% maduro, solvente y con una vida equilibrada (y quizá hasta con plan de boda).

No todos experimentan esa transición de etapas con el mismo grado crítico, pero es algo que ataca a todo joven desde la Generación X. Afecta independientemente de cómo hayas aprovechado el tiempo para hacerte a ti mismo, porque vives en carne propia la confrontación de ideas contradictorias que te inculcaron en el colegio, instituto y luego en el mundo real. Estas ideas enfrentadas son:

_ Eres un joven privilegiado que se comerá al mundo VS eres un don nadie más para todos y cada uno va a lo suyo en esta guerra por la vida.
_ Eres aún muy joven, disfruta tu juventud que solo hay una VS ¿qué has hecho todo este tiempo o qué piensas hacer? ya estás grande.

A continuación veremos cinco características de esta crisis:

1- Profunda decepción y sentimientos de soledad o abandono 


TN.com

En la escuela tenías la aprobación y apoyo de tus compañeros y profesores. Ahí había que tomarse en serio muy pocas cosas, y aunque en los últimos años de secundaria algunos docentes te dijeron que en la universidad serías tratado como un adulto, en realidad no fue precisamente así. Al margen de que tuviste que lidiar con la rigidez de los profesores universitarios y desvelarte por los exámenes, todo lo demás parecía ser una fiesta: reuniones con nuevos amigos por doquier, alcohol, drogas, parejas, etc. Una especie de chiquillada 2.0 o versión para adultos, no más.

Pero llegó el día de la graduación y a partir de ahí empiezan los verdaderos problemas. Primero, es el hecho de que el mercado laboral te ve como un mero instrumento y con esfuerzo debes alcanzar una vacante donde te querrán pagar lo mínimo durante al menos tres o cinco años. Así comprendes que debes dar el 100% de ti para recibir un 5% o 10% de beneficio, mientras que hasta hace poco la dinámica era más o menos al revés desde que eras niño.

Segundo, es reconocer que a todos les importas un carajo, no solo a los empleadores. Todo el mundo va a lo suyo, y casi siempre si se relacionan contigo es en el fondo por un mero interés personal. Eso es algo que criticas duramente porque te parece hipócrita y oportunista, pero al mismo tiempo te ves obligado a comprenderlo y también a aplicarlo, porque al final no sirven de mucho los costosos títulos universitarios y otros cartones. Muchas veces vale más llevarte bien con todos y hacer contactos que te proporcionen atajos u otras facilidades.

2- Nostalgia por la vida anterior, en especial por la época escolar secundaria

EduGlobal

Te das cuenta de que la mayoría de tus amigos universitarios ahora también están en la lista de gente a la que le importas un pepino. Los ves ocasionalmente en algunas fiestas o reuniones (para hablar del trabajo), pero tan pronto como la celebración termina no vuelves a hablar con ellos hasta la siguiente. Ya no hay la misma confianza en lo absoluto y parece que tampoco les interesa restablecerla. Se ha levantado un muro invisible entre ellos y tú.

De esa forma recuerdas cuando tus padres, tíos o amigos mayores te dijeron que los amigos verdaderos son de la escuela. Y les das la razón. Recuerdas como en la escuela no solo había un clima general de relajo, sino que, más importante aún, todas las relaciones con los demás eran sinceras y fluían sin ninguna presión, tanto entre amigos como entre noviecitos. 

En aquel tiempo ya sabías a quién no le agradabas porque no había necesidad de disimular; cualquier chico o chica al que solo le caías bien ya se consideraba tu amigo sin ningún interés adicional; para tener novia no tenías que presumir ningún tipo de estatus. Todo era más sincero, despreocupado y fluido. Desde tu idealización lo recuerdas como perfecto.

Quisieras volver a ese tiempo para revivir esos momentos, o vivirlos si es que nunca lo hiciste adecuadamente, pero ya no es posible ni lo será jamás. Tal vez intentes retomar el contacto con algunos compañeros de aquel contexto, pero también andan en lo suyo y es un hecho que ya no son los mismos (les importas un carajo también). Quizá por esa razón te abstienes de contactarlos y te conformas con los dos o tres amigos que nunca dejaste de ver. Sin embargo, a lo mejor esa añoranza llega a ser tan molesta que decides combatirla evitándolos incluso a ellos.

La nostalgia puede llegar a tal grado que muchos recuerdos de aquel tiempo los sientes más cercanos que tus vivencias más recientes, como si las primeras hubiesen ocurrido hace cuatro años y las últimas hace ocho o diez. Si lo piensas bien, se trata de un sentimiento que puede ser muy invasivo, muy tóxico.

3- Sensación de que a todos les va mejor que a ti


El Mundo

Esto viene acompañado con la idea de que la mala suerte está sobre tu vida, además de la revelación (cierta en muchos casos pero solo hasta cierto punto) de que casi todo lo que te dijeron sobre el esfuerzo-recompensa y acciones-consecuencias fueron una vil mentira. Ejemplos gráficos son esos compañeros ultra vagos del colegio y universidad que ahora tienen mejores puestos y mejor sueldo que tú gracias a sus familiares, contactos o quién sabe quién. 

También cabe mencionar a los que se pueden permitir viajes o extensiones profesionales por su cartera, los que por lo menos tienen una relación sentimental fructífera o amigos que parecen inseparables, etc. Independientemente de que se pueda negar, matizar o reconocer que a los demás les está yendo mejor, el problema es que estás propenso a ver de forma compulsiva qué tienen de bueno ellos por encima de ti. Por si esto fuera poco, pasas horas en las redes sociales donde todos ponen lo mejor de sí mismos, mientras tú sientes que no tienes nada vistoso que compartir. 

Te da la severa impresión de que este sentimiento solo es cosa tuya, que los demás no aparentan vivir nada parecido.  

4- Evaluación de las relaciones actuales


El Aguila News

Todo te lleva de forma casi inevitable a un desencanto, y es por eso que examinas tus relaciones actuales. Terminas esa relación amorosa que sientes que no te lleva a ningún sitio, o quieres iniciar una que sea "original", "distinta" o "trascendente". También te distancias de gente que no te trae beneficio, y así, sin darte cuenta, caes en lo mismo que criticaste de los demás y contribuyes a que otros vivan sus crisis personales del cuarto de vida. Vaya red de círculos viciosos que es esta.

Una vez hecho aquello pueden pasar dos cosas: o te aíslas producto de la depresión, situación que en sociedades rígidas y cruelmente competitivas como Japón lleva a la existencia de los hikikomori, o te aventuras por nuevos rumbos para intentar "solucionar tu vida" o "encontrar tu camino". En lo laboral y económico sientes que no puedes hacer mucho a parte de seguir esforzándote para escalar y ganar más (o tal vez te animes a emprender). 

No obstante, en lo social es muy probable que te veas empujado a buscar gente nueva con la que puedas forjar mejores vínculos. Pero piensa algo: si casi toda la gente mayor que tú dice desde tiempos inmemorables que los mejores amigos son del colegio, es porque no lograron conseguir lo que ahora estás deseando tú también.

Love (series)

Si logras por un momento hacer a un lado las añoranzas, te darás cuenta que no se trata de un problema solo de tu entorno, sino que tú mismo ya estás "contaminado" por la vida adulta de forma irreversible. La sensación de que la mayoría de la gente nueva que conoces "no aporta" será constante. Las presiones por escalar en cierto trabajo o entrar en cierto medio te hará buscar más contactos que amistades. Es algo que terminarás asumiendo.

En lo sentimental la situación es más curiosa, y aunque se puede matizar, según el género hay ciertas tendencias. Las chicas poco a poco van dejando de liarse con un hombre solo porque este sea guapo o un "malote". Agregan requisitos como tener auto o un trabajo en ascenso. Van necesitando que el hombre aporte y les pueda brindar estabilidad. Esto es producto de su instinto maternal, el cual se agudizará más a partir de los 30 y acentuará este comportamiento así nunca quieran tener hijos.

En muchos chicos surge la añoranza por relaciones más inocentes o que cuesten menos iniciar y mantener, como las que tuvieron o les hubiese gustado tener en la adolescencia. Como las mujeres de su mismo rango etáreo se van haciendo cada vez más exigentes o interesadas desde su punto de vista, muchos de estos varones van cayendo en cierta frustración y resentimiento por el presente (mujeres de su edad)  e idealización del pasado (chicas más jovencitas). 

No es muy raro entonces ver casos de chicos de 24, 25 o 27 años que andan con chicas de 16, 18 o 19. Es muchísimo más frecuente de lo que se cree, solo que los que caen en esta situación lo esconden por el temor de ser tildados de efebófilos, pedófilos, pervertidos  o "inmaduros que no pueden con una de su edad". Quizá sea o haya sido tu caso, querido lector, y si no lo es, de hecho que en más de una ocasión lo has pensado por los motivos arriba expuestos.

5- Incertidumbres colosales y radicalizaciones



Sentir que a todos les va mejor que a ti, que los esfuerzos pasados han servido para muy pocos logros, que todo el mundo es egoísta y estás solo, lleva a poderosas dudas sobre el futuro. Muy seguido te invaden ideas del tipo "si estoy así en los mejores años de mi vida ¿qué me pasará en las siguientes décadas que tengo por delante?". 

La angustia e incertidumbre son terribles. En tus momentos más bajos te ves con 40 años, solo, pobre y con la vida acabada. Eso alimenta la urgencia de arreglar todo y la impotencia por lo que no puedes controlar. Desarrollas un afán por aferrarte a terrenos seguros y estructurados que puedan encaminarte, experimentas cambios fuertes en tu manera de pensar y actuar. 

Es así que muchos jóvenes con ideas laxas sobre todas las cosas pasan a volverse más extremistas o a cambiarse de bando. Por ejemplo: pasarse de libertino a conservador o viceversa, de progresista a tradicional o al revés, de idealista a materialista; de empleado a emprendedor, etc.  

Las crisis adolescentes están sobrevaloradas hoy en día, y la madurez demasiado aplazada. Son los veintes donde un ser humano experimenta los cambios más intensos de su existencia.

"La crisis del cuarto de vida es el doble de mala que la de media vida: viene veinte años antes de tiempo. Nadie te ofrece ninguna simpatía al respecto, y eres demasiado joven e insignificante como para comprarte un deportivo y huir con tu secretaria" (Iain Hollingshead).



OTROS ARTÍCULO DE INTERÉS:

1- LOS 30´s NO SON LOS NUEVOS 20´s: 5 COSAS QUE DEBEN HACER LOS VEINTEAÑEROS 

2- ¿POR QUÉ LA GENERACIÓN MILLENNIAL ES TAN CRITICADA? 5 PUNTOS

viernes, 9 de junio de 2017

5 mitos descabellados y graciosos del embarazo


No todo es oro en lo que conocemos como sabiduría popular. Muchas veces también hay "joyitas" que solamente son para recordar con una sonrisa en el rostro. Esta vez haremos un repaso de las más simpáticas pero descabelladas creencias en torno al embarazo.

1- El hijo saldrá feo si la madre ve algo feo durante la gestación


Para bendición de muchos y desgracia de otros, la belleza o fealdad física de una persona está determinada en gran parte por los genes, no más. Pero por otro lado ¿quién cree que existan bebés feos?

2- Es mejor no bañarse durante el embarazo porque el agua le puede entrar al bebé

Nevermind (Nirvana)

Un baño caliente (pero no demasiado caliente) siempre es muy relajante, en especial para una embarazada en las etapas finales. Este se puede realizar con total despreocupación porque la entrada al útero está protegida por una resistente capa de mucosidad.

3- No escuchar música durante el embarazo hará que el hijo salga sordo


Aunque es posible que el niño pueda disfrutar de cierto tipo de música en el vientre, lo cierto es que la capacidad auditiva recién empieza a manifestarse como tal una vez que se dio a luz. No tienes que preocuparte si no eres muy dada a acompañar tus actividades con música, eso no entorpecerá el desarrollo de los oídos del bebé. 

4- Si le engorda la cara, será niña. Si le engorda el trasero, será varón

Kim Kardashian

A diferencia de los mitos anteriores, este no tiene sentido alguno para ser creído en ninguna época ¿en qué presuntamente se basará? Las áreas con tendencia a engordar en una embarazada suelen ser las mismas que se engordan fuera de la gestación por sobrealimentación, sedentarismo, genética, etc. En pocas palabras, si engorda la cara o el trasero depende solo de las particularidades de cada individuo.

5- Si la embarazada ve un eclipse de luna, el niño saldrá con labio leporino


Esta creencia proviene de culturas antiguas, como la de los aztecas, que creían que el eclipse se producía porque algún dios había mordido a la luna. Por alguna razón pensaban que si eso lo veía alguna madre gestante, algo parecido le ocurriría al bebé. Un mito a todas luces que es difícil saber cuántos seguirán creyendo hoy en día.