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domingo, 10 de diciembre de 2017

5 contradicciones descaradas de las feministas modernas


1- Feminismo e igualdad


Feminista dice primero: "El feminismo solo busca igualdad. Las feministas queremos una sociedad justa en donde hombres y mujeres vivamos felices y en igualdad de condiciones en todos los aspectos. Hombres, ustedes deben ser nuestros aliados, no nuestros enemigos".

Feminista dice después:
"¡El feminismo solo busca el empoderamiento de la mujer! ¡háganse cargo de sus problemas, llorones! ¡Men tears JAJAJA! ¡El hombre feminista solo debe escuchar y callarse! ¡Nosotras follamos con quien queremos y ustedes con quien pueden, supérenlo!"

Si el hombre debe hacerse cargo de sus problemas de desigualdad, si debe andar calladito si se vuelve su "aliado feminista" ¿entonces por qué desprecian a los hombres que no quieren unirse a ustedes? ¿por qué critican la mera existencia del masculinismo?


2- Feminismo e islam
Feministas a los hombres occidentales u occidentalizados: "Su cultura nos oprime, empezando por su misma religión cristiana machista. Para su dios, el sexo femenino es inferior y debe callarse siempre que el marido se lo pida ¡Cambien sus estándares patriarcales, su comportamiento absurdamente dominante y violento!" 

Feministas a los musulmanes: "El islam es una religión de amor al igual que su gente. No le hagan  caso a estos machistas y racistas que no los quieren dejar pasar. Welcome refugees!"

¿La cultura occidental es machista y la oriental no? Vaya vaya.

3- Sobre la sexualización del cuerpo femenino


Instagrammer veinteañera: "Nosotras no subimos fotos en poca ropa para calentarte. Eres tú, cerdo machista, quien sexualiza nuestra anatomía. Supéralo machito y controla tus inmundos instintos. No subimos fotos para ti, ni para que las veas siquiera ¡Que nos sexualices es solo tu problema, no nuestro! ¡Cavernícola!"

Cantante de pop cincuentona: "El machismo sigue impregnado en nuestra sociedad, peor en Hollywood, el mundo del modelaje y la música. Las mujeres sufren mucho cuando se hacen mayores por culpa de los injustos estándares patriarcales. Resulta que, pasando cierta edad, nuestros cuerpos son desexualizados por los hombres. Si queremos lucir sexys y usar una minifalda, la sociedad machista nos desexualiza y nos critica". 

¿En qué quedamos, hamijas?

4- Sobre las "otras identidades de género"


Feminista moderna dice primero: "El género es una construcción social; por ende, tus genitales no dictan tus gustos, tus comportamientos, tus intereses sexuales ni nada. Eres libre de decidir tu género. Ni tus genitales ni la naturaleza te dictan nada. Si naciste hombre pero te sientes mujer, tu pene es femenino ¡Hay chicas con pene y chicos con vulva!"

Feminista moderna dice después: "¡Muerte a los penes! ¡chucha con chucha es mi lucha! ¡los hombres son violadores por naturaleza!"

¿Y si las viola un hombre que se identifica como mujer? ¿sigue siendo violencia de género o machismo?

5- Sobre la menstruación, maternidad, aborto, etc


Feminista dice más temprano: "Las mujeres somos la fuente de la vida porque parimos ¡algo que ningún hombre podrá hacer! ¡Mujer, exhibe tu regla con orgullo! ¡es olor a fruta y a vida!"

Feminista dice más tarde: "¡La maternidad es otra forma de opresión para la mujer! ¡Aborto libre para todas!"

YAPA: Sobre la prostitución

Mujer empoderada exclama: "¡Mi cuerpo, mi decisión! ¡La que no es puta no disfruta! ¡Antes puta que sumisa!"

Mujer empoderada reclama: "¡Abajo la prostitución! ¡El puterío es machismo! ¡Mujer, no ofrezcas tu cuerpo por dinero! ¡toda la prostitución es trata!"


sábado, 9 de diciembre de 2017

5 farsas sobre la "generación" millennial


1- Son una generación

Se consideran como parte de la "generación" millennial a aquellas personas que, actualmente, son jóvenes entre 19 a 34 años. Primero, habría qué preguntarse qué diablos pueden tener en común un adolescente de 19 años con un hombre de 34. Sí, claro, ambos usan Facebook, Twitter y pasan horas en Internet, pero muchos señores de 40 también lo hacen. 

Segundo, tendríamos que preguntarle a un chico de 19 si considera que alguien de 30 o 34 forma parte de su misma generación. O lo que es más divertido, preguntarle a las chicas de 19 o 22 años si andarían con un hombre de 34. El 90% de ellas (como mínimo), sin pensarlo, te dirán que no, y si les dices "¿por qué? ¡si son de tu misma generación!", se reirán en tu cara. 

2- Dejaron de nacer a partir del 2001 (¿o el 96? )

Tenemos problemas desde el año de nacimiento de estas personas. No existe un verdadero acuerdo al respecto. Algunos consideran que en 1995 nacieron los últimos millennials; otros que continuaron naciendo hasta el 2000. Entonces ¿dónde quedan los nacidos entre el 1996 y 2000?  

Palique

3- Son los "chicos de ahora"

Resulta que la palabra "millennial" aparece hasta en la sopa, ya sea para admirarlos, envidiarlos, o lo que es más recurrente, para culparlos de toda la deconstrucción social que vivimos. Pues bueno, hay que bajarles el ego de una vez. Los millennials ya se están quedando atrás, los niños de ahora son los centennials o generación Z (menores de 19 años, hasta el momento). 

Los chicoz Z (já, suena a Dragon Ball) son la máxima preocupación de las diferentes organizaciones, pues en poquísimos años tomarán la mayor cantidad de puestos de trabajo y serán los consumidores masivos. De hecho, ya lo están siendo poco a poco. 

Hay que tener en cuenta que, mientras la "generación" millennial nació a lo largo de 15 años, la centennial solo tuvo 7 años (del 97 al 2004, supuestamente). A estos últimos sí se les podría considerar una generación.

4- Son la peor generación

Número 1: ¿A qué generación millennial estamos culpando? ¿a los "millennial 1" de la segunda mitad de los 80s? Ellos se comportan como los últimos miembros de la generación X; ¿a los "millennial 2" nacidos entre el 96 y 99? Ellos se encuentran en un punto de discordia entre una generación y otra; ¿o a los "millennial 3" nacidos en el 2000? Ellos consideran como parte de los suyos a la generación Z y no a los "viejos" de los noventa. 

Número 2: Si esta "generación" es la peor por su narcisismo e impaciencia ¿qué podemos esperar de los chicos Z? Los millennials son impacientes y narcisistas debido a las facilidades que les dan las nuevas tecnologías. Sin embargo, ellos empezaron a disfrutarlas en determinado momento de su adolescencia o juventud, es decir, no son nativos digitales como sí lo son los chicos de la generación Z ¿qué clase de "monstruos" son estos últimos?



5- Están dejando una "huella especial"

Todo el mundo deja algún tipo de huella, a menos que sea una concha de mar. La generación X dejó huella, pero ya pasó y ahora nadie habla de ellos; lo mismo pasará con la Y (millennials) y la Z. Se harán viejos, serán relegados y la generación del momento ("los grandes culpables", "los que cambian el mundo", "los que dejan huella") serán otros. No hay nada de qué emocionarse realmente. Los únicos que no pasan de moda son la generación del silencio (los que vivieron las guerras mundiales), de ellos se hacen películas, libros, comics y series todo el tiempo.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

5 ventajas de no tener novia


1- Ahorro de tiempo

Tener una chica produce sensaciones bastante agradables, pero lo malo es que demanda demasiado tiempo, algo notorio cuando eres un tipo ocupado. Por más que quieras, difícilmente podrás verla a diario, incluso será complicado que la puedas visitar de forma interdiario. Claro, está la opción de que sacrifiques algunos proyectos personales o hobbies para poder estar con ella. Sin embargo ¿qué tanto vale la pena? Tus hobbies te pueden acompañar toda la vida, ella muy probablemente no. Tus proyectos probablemente resuelvan tu futuro, ella solo es temporal.

2- Ahorro de dinero

Por más feminismo que exista en nuestra vida diaria, la única verdad es que los hombres siguen gastando en sus chicas la mayor parte del tiempo. Y por más que algunas inviertan económicamente en la relación, solo lo hacen de forma esporádica; finalmente ese chip que les dice "eso es deber del hombre" acaba ganando. Te reto a cojas tu billetera cuando estás dentro de una relación, le tomes una foto y luego compares con otra foto de tu misma billetera en tiempos de soltería. Notarás la diferencia.

3- Paz mental

El hombre promedio, a parte de invertir tiempo y dinero, también realiza inversiones emocionales para tener contenta a su pareja. Desgraciadamente, un grandísimo porcentaje de chicas son insufribles. Vamos, frases como "mujer que no jode, es un travesti" no se inventaron por mero capricho.

4- Libertad sexual

No somo una especie monógama. Bueno, hay quienes no padecen tanto al respecto; pero para muchos otros es un tremendo sacrificio en "nombre del amor". Si no estás a atado a nadie, pues tienes libertad para ir a pescar por ahí.

5-  Ser quien en verdad eres

Para agradar al sexo opuesto, es frecuente que debas adoptar ciertas posturas o actitudes que no forman 100% parte de tu personalidad. Al principio eso puede ser satisfactorio porque te habrá ayudado a enamorar a la chica que te gusta. No obstante, con el tiempo te cansarás de dicho guión y mantenerlo se volverá una molestia. 

Si no te preocupas por tener novia, si te la suda lo que piensen de ti, puedes ser tú mismo con total libertad.

domingo, 26 de noviembre de 2017

¿Por qué las actrices porno ganan más dinero que sus colegas masculinos? 5 razones

Artículo relacionado: PORNO: Los 5 géneros más bizarros


1- Ser actriz porno puede ser un estigma social...

Una mujer no se anima a trabajar en la industria XXX por ser una ninfómana, sino porque podrá sacar demasiado dinero solo por follar. Dicha cantidad exorbitante de ganancias es la que le hace ignorar todas las dificultades de la profesión a nivel social, como es el hecho de que solo será vista como un objeto sexual, que casi nadie le querrá tomar en serio para un matrimonio (salvo otro actor porno), que se ganará mala reputación y no la querrán tomar para otros trabajos, etc.

La motivación para ella está en que podrá ahorrar dinero en pocos años para no trabajar nunca más en la vida ¿y cómo? fácil, solo follando.

2- ... ser actor porno puede ser motivo de admiración

Siendo actor porno nadie te mirará mal (solo la mamita y la abuelita), sino que, por el contrario, muchas otras mujeres sentirán curiosidad por ver tu desempeño, y muchos hombres te verán como un afortunado, como un ídolo en toda regla.



3- En cierto sentido, toda mujer folla por dinero...

La mujer tiene por impulso biológico entregarse al hombre que parece buen proveedor, por ende, desde un punto de vida amoral, podemos decir sin temor a ser insultados que toda mujer le pone precio a su cuerpo. Y también, por supuesto, podemos asegurar que tener sexo (pagar por ello) es el impulso que tiene todo hombre para obtener poder el mundo (recursos).

4- ... y todo hombre da dinero por sexo

Dicho esto, se entiende que los actores porno ganen menos: para el hombre, follar ya es una ganancia en sí misma. De hecho, muchos actores no reconocidos trabajan gratis y ellos muy felices por ello, porque no lo ven como trabajar gratis, sino como follar gratis. Todo hombre quiere coger con muchas mujeres hermosas cada día, pero solo puede hacerlo sí es poderoso o si es actor porno.

Amigo varón, sé sincero contigo mismo: de seguro estás en alguna profesión porque es lucrativa y te permitirá alto nivel de vida (lo que incluye mujeres, claro). Si te dijeran que ganes menos, pero que no te preocupes porque tendrás a mujeres sedientas de sexo por siempre ¿lo rechazarías?

5- La carrera de una actriz porno es corta, el de un actor porno puede ser muy larga 

Foxy Di, apenas pierda su aspecto adolescente, su carrera se vendrá abajo.

La carrera de una actriz porno solo tiene relevancia mientras es una veinteañera. Cuando pasa a esa edad, recibe muchas menos ofertas de trabajo, salvo raras excepciones. Por el contrario, un actor porno puede mantenerse vigente hasta más allá de los cuarentas o cincuentas.

Las actrices más cotizadas del momento ni siquiera pasan los 25 años, por el contrario, los actores más reconocidos tienen en promedio 40 años. 

Artículo relacionado: ¿Por qué los hombres ven más porno que las mujeres? 5 RAZONES



sábado, 25 de noviembre de 2017

"¿A mí me gustan mayores?" 5 diferencias de edad y sus posibles significados

Casi todas las mujeres prefieren hombres mayores que ellas. Claro, por estadística hablamos de una diferencia de entre 2 a 5 años, lo cual es considerado absolutamente normal. Pero ¿qué significa que una mujer elija a uno que le supere por 8 o 10 años? ¿y qué puede significar que la diferencia sea de 15 años o más?


1- Ella 16, él 24

Una pareja que, si bien no forma parte del común denominador, es más habitual de lo que muchos imaginan. La polémica en este tipo de relaciones no está en la diferencia de años, sino en el hecho de que uno de sus miembros sea menor de edad.

Para nadie es novedad que muchas colegialas gustan de los universitarios. Sin embargo, alguien de 24 o 25 normalmente ya terminó su carrera, por lo cual comienza a desempeñarse en círculos sociales completamente ajenos a los de su menor chica ¿qué puede empujar a una adolescente a fijarse en alguien que puede el mayor de sus hermanos? 

Bueno, a esa edad muchas se ilusionan con facilidad, están con las hormonas revueltas y un chico más grande puede darles cierto morbo. Un hombre en la mitad de sus veintes ingresa al mejor momento de su atractivo físico, así como también al mundo laboral de la carrera que eligió, volviéndose así alguien "interesante".

2- Ella 18 o 20, él 30

Aunque una chica de 20 ya es mayor de edad, sigue siendo extraño que se fije en alguien que le saca diez años, es casi tan curioso como el caso anterior. Las razones suelen ser parecidas: el morbo e interés que puede generar alguien que aún es joven pero más experimentado, además de mejor posicionado en el mundo. El detalle está en que, en estas situaciones, ya se suele decir que la mujer no anda saliendo con un chico, sino con un señor.

Lolita de Adrian Lyne (1997)


3- Ella 20 o máximo 28, él 40

Aquí ya empieza lo psicoanalítico: que el complejo de Electra, que la búsqueda de la imagen paterna a causa de un padre fallecido o indiferente (lo cual muchas veces es cierto), etc. En este tipo de relaciones, en donde la pareja casi siempre tiene un aspecto de padre de familia (a menos que sea un modelo o galán de cine), resulta evidente que la mujer busca virtudes más que notables de madurez, protección y provisión. 

Por ninguna razón esta parejita pasa desapercibida, y el hombre tiene que aguantar con frecuencia que le digan asalta cunas. En no pocos casos, hay intereses puramente económicos de por medio.

4- Ella 30, él casi 50

Prácticamente lo mismo que lo anterior, salvo que el hombre debe tener más correa para soportar todas las veces que le dirán viejo verde. Solo es posible que el varón evada esas críticas si es un George Clooney.


5- Ella menos de 40, él 60 o más

Bueno, cuando no se trata de gerontofilia, esto solo ocurre cuando el hombre es un millonario tipo el difunto Hugh Hefner o algo así. El 99.9% de estas parejas son puro interés, un trato meramente comercial en donde ella pone el estatus de su juventud, y él un alto estatus económico. Un sesentón del montón no tiene la menor oportunidad de formar una relación así, sino que debe resignarse a una mujer que tenga más o menos su edad.




jueves, 16 de noviembre de 2017

Perú a Rusia 2018: Los 5 mejores memes de Dragon Ball por la clasificación


Después de 36 años, la selección "come paloma" (es broma, no se molesten) está celebrando su clasificación al Mundial Rusia 2018 tras vencer a Nueva Zelanda 2-0. Sinceramente, muchos nos mostramos escépticos previo al partido, ya que Perú no tuvo una buena actuación en el encuentro de ida en Wellington. Sin embargo, como locales hicieron respetar muy bien la casa, aunque no podemos negar que el marcador pudo ser más abultado a su favor.

En fin, lo que importa es que otro país latinoamericano ha clasificado al Mundial que se celebrará el próximo año en tierras de Lord Maximus Putin. Ahora veamos los mejores memazos de Dragon Ball que circularon en las redes sociales tras este triunfo:

1- La "ayuda" de Chile

Pese a quien le pese, Chile es la selección más odiada del momento, y es justo por eso que toda Sudamérica disfrutó su eliminación del certamen. Nadie olvidará nunca que, en su afán quejica de sacar partido, el fallo del TAS terminó siendo un disparo salido por la culata. El gran favorecido con dicho episodio fue su rival histórico: el Perú. Esos puntos sobre la mesa marcaron un antes y después en la tabla de posiciones. A partir de ahí, los siguientes resultados en la cancha enterraron a Chile y llevaron a Perú al repechaje ante Nueva Zelanda.

Aunque la clásica escena de Dragon Ball Z (en donde Gokú ayuda desde el otro mundo a Gohan ante Cell), no es la más adecuada, el meme sigue siendo bueno.



2- Gokú recolecta energía para la selección peruana

La técnica de emergencia más poderosa de Gokú, la genki dama, ha calado en gran manera en la cultura popular. Por supuesto, esto incluye el fútbol, en especial el latinoamericano.

Desconocemos quién fue el autor de este arte


3- Un clásico

La genki dama es la técnica protagónica en varias escenas de Dragon Ball, pero la de mayor suspenso es sin duda al final de la batalla contra Majin Boo. La sensación de alivio tras la victoria de nuestros héroes saiyajins fue tremenda; cómo no usar una de las mejores escenas de la historia del anime para un momento histórico del fútbol peruano.




4- El pequeño Perú se reencuentra con su Mundial

Una de las escenas más tiernas y tristes de todo Dragon Ball, es el reencuentro entre el niño Gokú y su abuelito Son Gohan temporalmente resucitado. Pues bien, una mente bastante creativa (y con mucho tiempo libre) hizo el meme perfecto aprovechando la clasificación peruana luego de 36 largos años; es decir, luego de dos generaciones.


 5- Nunca faltan los envidiosos

Sin palabras...


lunes, 13 de noviembre de 2017

¿Cómo reconocer a un imbécil en Instagram? 5 sencillos pasos


Instagram es una red social cuyo número de usuarios crece con más rapidez que Facebook. Por si esto fuera poco, muchos antiguos fanáticos de la creación de Mark Zuckerberg han abandonado su plataforma para dedicar tiempo de ocio en la app de Kevin Systrom.

Los instagramers ofrecen todo tipo de contenidos en sus cuentas personales. Hay usuarios que realmente se esmeran en algo original, variado y con un mínimo de calidad fotográfica; pero otros, en cambio, optan por publicaciones cansinas y repetitivas que no hablan muy bien de su vida exterior ni interior. Veamos cómo reconocer a un tonto en Instagram.

1- Fíjate cuántas veces sube fotos de lo que come



Hay cuentas de Instagram que son dedicadas al arte culinario de forma visualmente profesional. Es decir, una especie de pornografía para el estómago (#foodporn). Ahí verás fotos de excelente calidad y platos con estética gourmet que te dejarán boquiabierto. Sin embargo, también te toparás con gente ridícula que en sus cuentas personales publica sus fréjoles recalentados día a día. Para colmo se toman la molestia de ponerle dos o tres filtros.

2- Cuenta el número de selfies que tiene



Una persona que jamás muestra la cara en sus redes sociales no es digna de confianza porque da a pensar dos cosas: que es un "rarito" o tal vez muy inseguro con respecto a su imagen. No obstante, quien muestra su cara en el 90% de sus fotos no es mejor, sino que puede presentar uno o varios problemas:

_ Vanidad extrema.
_ Necesidad de reafirmarse constantemente a raíz de inseguridades.
_ La existencia de miles de pagafantas y manginas virtuales (porque el 90% de selfiemaniacas son mujeres).

La cuentas dedicadas al culto personal tienen todo tipo de "altares": la cama desordenada; ese cuarto que no se limpia desde finales de los noventas; el baño donde hace unos minutos se duchó la abuela; el salón del colegio o la universidad; esa cafetería mainstream donde se congregan todos los anti mainstream; la pista en donde diez metros más allá un desgraciado fue partido en dos por un camión; etc.   

3- La cantidad de fotos de su trasero es tan grande como su odio hacia "la cosificación sexual"  



Instagram es una fuente de ego, en especial del ego femenino. No solo abundan fotos de dulces caritas, sino también de apetecibles nalgas moviéndose al ritmo del twerk (perreo gringo). Esto no tiene nada de malo, sino todo lo contrario, ya que alegran a millones de instagramers masculinos en sus ratos libres. No obstante, la imbecilidad está en exponerse como un ser sexual y luego quejarse de que el resto actúe en consecuencia.

Subir fotos enseñando el trasero en una red social vista por miles y luego quejarte del "acosador machista" que se quedó mirándote las nalgas por tres segundos en la calle, es incoherente por donde lo mires.

4- ¿Sube fotos de sus porros con asiduidad?



En los últimos diez años las modas del mundo digital han cambiado atropelladamente. Hubo un tiempo en donde la tendencia era hacerse un flequillo emo; luego vino la onda de presumir algún dispositivo de la marca Apple; después exhibir los vasos durante cada visita a Starbucks; y ahora lo más cool es enseñar qué tan fumeque eres. Si esa persona comparte más de tres fotos en donde se vea una colilla, un bong, un porro entero, o su cara haciendo un gesto tipo gangsta, es un imbécil a pulso. No lo dudes.

5- Lo último: los bailarines de Musical.ly



Ahora la vacuidad ha llegado a un nuevo nivel en Instagram.  En los últimos meses el buscador de la app está repleto de niñatos de 14 a 19 añitos, los cuales bailan y hacen una especie de coreografía siguiendo el ritmo de una canción horrible de reggaetón o trap. 

El responsable de esta conducta viral es Musical.ly, una aplicación en donde los adolescentes (y adultos jóvenes que quieran verse el doble de patéticos) pueden grabarse con una canción de fondo en una suerte de videoclip casero. Una fusión entre Vine y Snapchat que está enloqueciendo a millones de instagramers. 

Entre estos usuarios hay dos grupos notorios: los que suben un musical de vez en cuando como quien usa el cepillo de dientes como micrófono, y las chicas curvilíneas que nutren su ego dos veces por día y que coleccionan miles de orbitadores y pagafantas como seguidores. Si algo se puede decir de los fans del segundo grupo, es que con una mano agarran el celular y con la otra se tocan el nabo.



jueves, 2 de noviembre de 2017

¿Por qué la gente odia decir cuánto dinero gana? 5 razones


No solo preguntarle la edad a una mujer es señal de "mala educación", también lo es la curiosidad por saber el sueldo del prójimo, ya sea este un camarero o un alto ejecutivo. Por lo general quien pregunta no esconde ningún tipo de mala intención, solo quiere conocer qué tan bien le va al otro y compararse (para bien o mal); pero hay situaciones en donde las personas prefieren evadir tal interrogante a toda costa. Veamos cinco de ellas:

A menudo la gente odia que otros le pregunten cuánto gana porque...

1- Porque les avergüenza que los consideren fracasados



Aunque sea políticamente correcto decir que el éxito y la felicidad nada tienen que ver con el dinero, la verdad es que el factor monetario influye de forma considerable de la satisfacción vital de una persona. Ganar un buen sueldo es sinónimo de ser exitoso, de vivir mejor y de tener mayores expectativas para el futuro. Por el contrario, ganar poco es visto como signo de fracaso, incompetencia, pocas habilidades, poca calidad de vida y escasas probabilidades de un buen porvenir. 

Quien gana poco dinero, obviamente estará más tranquilo mientras menos gente lo sepa, y no querrá darle el gusto a otros que buscan complacerse de ello.

2- Porque odian a la gente aprovechada



Esto es en el caso de quien percibe buenos ingresos. Hay muchos tipos de personas aprovechadas en el mundo, desde los amigos que piden dinero prestado con total ligereza hasta aquella mujer que se acerca ni bien se entera que uno es un  "gran partido". Y bueno, a nadie le gustan los aprovechados, absolutamente a nadie.

3- Porque no quieren ser vistos como malos proveedores

Por más que según algunos estamos en tiempos "de igualdad", en la práctica el peso de ser el proveedor de una familia sigue recayendo en el varón. Por lo tanto, es comprensible que muchos hombres oculten lo que ganan, en especial si perciben poco. No quieren ser vistos como "malos partidos" o como los "culpables" de que sus familias no tengan mayores comodidades.

Se podría decir que preguntarle el sueldo a un mileurista es tan molesto para él como preguntarle la edad a una mujer que ya dejó de ser veinteañera. En el primer caso, el hombre se expone como un mal proveedor, y lamentablemente las mujeres prefieren a hombres solventes; en el segundo, la mujer se admite menos fértil y atractiva, y por desgracia los hombres prefieren a las mujeres jóvenes por desbordar mayor belleza y fertilidad.

4- Porque quieren evitar envidias o riñas


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Ocurre con mucha frecuencia que los sueldos son desiguales entre personas que están en un mismo cargo. La mayoría de veces esto se debe a que el mejor pagado lleva más tiempo en la empresa, obtiene mejores resultados o trabaja horas extras con regularidad. Sin embargo, el peor pagado pocas veces reconocerá las causas y optará por envidiar a sus colegas o reclamar a los jefes. Así que lo más práctico para evitar problemas es reservar toda información salarial.

5- Porque detestan que sus familiares les limiten su capacidad de ahorro

Independientemente de si alguien gana bien o mal, si vive con sus padres, hermanos o cualquier consanguíneo, está obligado a aportar a la economía familiar de acuerdo a sus posibilidades. Se puede dar el caso de que dicha persona oculte lo que realmente gana para evitar que los demás le exijan mayores aportes. En realidad se trata de algo que ocurre con regularidad.



martes, 31 de octubre de 2017

5 gastos idiotas que hacen los jóvenes


La juventud (18-32 años) es sin duda la mejor parte de la vida, o por lo menos eso piensa la mayoría de personas y así nos lo venden los medios. Paradójicamente, también es la fase vital en donde mayor responsabilidad tenemos pues de ella depende nuestro porvenir. De ahí que la inmensa mayoría de jóvenes pase por una fuerte crisis en esta etapa, en especial la generación millennial, porque viven la constante contradicción e inseguridad que implica "vivir sin limites" y al mismo tiempo ser conscientes del futuro.

Normalmente, el afán juvenil de vivir el presente lleva a una serie de gastos que a mediano y largo plazo no merecen la pena. Conozcamos algunos.

1- Divertirse todos los fines de semana


Parte de la cultura juvenil es salir todos los fines de semana hasta las últimas consecuencias, además de invertir lo necesario para que eso se cumpla. Los lugares más populares para este estilo de vida son los bares, las discotecas, los toquines, los eventos rave, etc. Pasarla bien en esos sitios cuesta dinero, más aun si consideramos los tragos, las drogas, los preservativos, los taxis, algún hotel por si se quedó con alguien, etc.

Todo eso suena muy interesante, pero por desgracia  también es una especie de "deber". Es tanta la presión que muchos lo cumplen solo para sentir que están "viviendo su juventud y no lamentarse después", aunque en el fondo no lo disfruten del todo, aunque a veces solo quisieran estar en casa con la pareja o amigos íntimos. 

Basta pasar una noche en el antro para ver que la mitad de las caras lucen motivadas solo por el alcohol; que fingen estar divirtiéndose y bailando pero que en realidad la música no les gusta lo suficiente; o que están frustrados porque no han podido ligarse a nadie ¿vale la pena invertir en esto semana tras semana y año tras año si no cumple con tus expectativas?

2-  Alcohol en cada salida o reunión


Aunque el alcohol esté ligado a los locales nocturnos, no siempre es el caso. Con frecuencia la bebida acompaña toda clase de juntas informales entre amigos, ya sea en reuniones caseras o momentos posteriores a los trabajos grupales de la universidad. Lo normal es que dicho ritual llegue hasta  la embriaguez. Ahora, repitamos el suceso semana tras semana, mes tras mes, año tras año. Si tenemos en cuenta que muchísimos jóvenes no gustan del trago hasta que sus amigos los "acostumbran" a él, se trata de otro gasto sin mucho sentido.

3- Ligar a cualquier precio


La naturaleza no sabe de la igualdad, ese es solo un ideal nuestro. En lo que refiere a ligar, por desgracia la inversión de tiempo y de dinero recae mayormente en el hombre. Y no es que cortejar sea un gasto idiota per se, porque en gran parte la supervivencia de la especie humana depende de ello; sin embargo, llevar esa necesidad a escalas pagafantiles sí que es un problema muy serio.

Vivimos tiempos en donde el precio de una mujer está súper inflado y gran culpa de ello lo tiene en pagafantismo y el manginismo. Es muy triste ver cuántos jóvenes gastan y gastan invitando cenas, tragos, paseos... ¡hasta se compran un carro solo para agradar a féminas que los tomarán por chóferes! ¿se imaginan qué inversiones inteligentes se podrían hacer con todo ese dinero desperdiciado durante años? ¿el que folla pagando acaba ahorrando?

4- Comprar el último teléfono móvil


Hasta hace una década lo normal era renovar el clóset cada año, ahora es hacer lo mismo con el teléfono móvil cada vez que sale uno nuevo (en especial si lleva el logo de la manzanita). Un comportamiento especialmente absurdo si consideramos que el veinteañero promedio usa su móvil solo para cinco cosas a parte de llamar: selfies, whatsapp, facebook, instagram y correos. No tiene sentido adquirir el último terminal cuya cámara puede ver tus órganos a través de los poros si vas a tapártelos con maquillaje y filtros.

5- Comprar un auto siendo soltero


Aquí seguro muchos estarán en total desacuerdo, pero solo hay que pensar un poco para entenderlo. Solo tiene sentido adquirir un auto, pagar su combustible, sus impuestos y mantenimientos, si ya tienes una familia a la que necesitas transportar (como dejar a tus hijos en el colegio, por ejemplo), o si por lo menos te gusta viajar fuera de la ciudad cada dos semanas y tienes que llevar cosas. 

Pero si eres soltero, sin ninguna responsabilidad más que velar por ti mismo, y si ni siquiera tienes un espíritu aventurero, comprar un auto es una estupidez. Solo piénsalo un poco: con un coche contribuyes a que la congestión vehícular sigan empeorando; estás invirtiendo mucho dinero para llegar igual de tarde a tu trabajo o universidad si no sales a determinada hora de casa; etc. Muy probablemente te conviene más ir en transporte público y ahorrar el dinero en algo de mayor utilidad.

Ahora, si crees que las chicas pasarán de ti por no tener coche, entonces el problema no eres tú, sino las mujeres de hoy (y los pagafantas/manginas, por supuesto).
  

lunes, 23 de octubre de 2017

5 defectos de los hombres que arruinan el sexo

joinfo.ua

Los hombres a lo largo del tiempo han sido los más desesperados por realizar el acto sexual. Es tal vez su impulso de fecundar a toda hembra que ven; es tal vez el sentimiento de escasez femenina en sus vidas; quién sabe. Lo que está claro para todo el mundo es que andan urgidos, y quizá eso explique que al momento del faenón manifiesten estos terribles defectos

1- Guiarse del porno

Es fácil para cualquier mujer reconocer que hombre posee abundancia sexual o abundancia de papel higiénico al lado de la PC.  El pornero que folla solo cuando puede se delata con cada acto que hace o pretende hacer: dar besos bruscos, nalguear sin ton ni son desde los primeros momentos, echar el pene a la cara toscamente para que se la chupen, lamer la vagina a lo bruto, meterla también a lo bruto alucinándose el calvito de Brazzers, etc.

Se les ve el plumero porneril con cada detalle. Lamentablemente ninguna les ha dicho que follando así no repetirán el plato, y que para colmo se ganarán malas referencias. Este tipo de pésimos empotradores abundan en redes de ligoteo tipo Badoo o Tinder, de ahí que sea mala idea para toda chica pillar algo ahí.


2- Ignorar los previos

Reducir el sexo a las mamadas y a la penetración es una animalada propia del pornero, pero no solo solo suya, sino del mal amante en general. Lamentablemente para ellos, el sexo es algo de a dos, y la mujer necesita ser estimulada antes del coito para garantizar un polvazo. Y vamos, que tampoco significa pasarse de meloso con palabras al oído o caricias, que con los dedos y labios se puede hacer magia. 

3- Ir contra el tráfico sin avisar

Es momento de que lo asuman de una vez: difícilmente una mujer acepta de buenas a primeras que le metan el dedo, lengua o miembro por atrás sin avisar o sin esperar "el momento correcto" para probar si resultará ¿y cuál es el momento correcto? Pues si te guías del porno e ignoras los previos, nunca sabrás leer el lenguaje corporal femenino. Por desgracia para ustedes, las mujeres del mundo real no son unas locas adictas al sexo anal.

                                                                                                  

4- Hacer preguntas tontas durante

"¿Te está gustando?",  "¿lo quieres así?", ¿cómo quieres que lo haga?", etc. Si incurres en esto, felicidades, eres un mata pasiones profesional. Tal vez tu intención sea que te ayuden cómo hacerlo mejor y superarte cada día como amante, pero a ninguna mujer le gusta un hombre inseguro y poco experimentado. Es algo que tendrás que superar por cuenta propia.

5- Hacer preguntas tontas después

"¿Te gustó?", "¿lo hice bien?" "¿está bien que lo haga así a la próxima?", etc. Estos tipos son por mucho los peores; superan en patetismo a los que preguntan esta clase de cosas durante el sexo. Denotan aun más inseguridad e infantilismo que un niño de ocho años fumando.

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martes, 17 de octubre de 2017

¿Por qué los matrimonios modernos duran poco? 5 verdades sin moralismos


Los divorcios en todo el mundo occidentalizado se disparan cada año. La gente quiere casarse pero al mismo tiempo se asusta de tal idea. En las redes sociales y páginas webs populares, a menudo se comparten fotos de ancianos que son esposos desde los 18 años y que ahora "revelan" sus "secretos" del por qué duraron tanto. La gente se conmueve y se pregunta en los comentarios si podrán tener la misma suerte que ellos.

Pues bien, la respuesta para todos ellos es NO. Así de simple. Acéptalo, difícilmente tendrás la suerte de tus abuelos o siquiera la de tus padres que van treinta años de casados (a que suena toda una vida para ti ¿verdad?). Asúmelo: muy probablemente ningún amor te acompañará desde ahora hasta que seas un anciano. Mientras más temprano lo aceptes, mejor, y mejores planes alternativos podrás tener para vivir todas las décadas que te quedan por delante.

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Y no, deja el romanticismo y la moralidad a un lado. El matrimonio de antes funcionaba no porque las personas fueran especialmente mejores que las actuales; el matrimonio de hoy fracasa no porque ahora la gente sea "más mala". En realidad todo es más práctico de lo que imaginas y se resume en que el matrimonio es un contrato obsoleto, una empresa que funcionó durante milenios porque existía un contexto que lo hacía posible; un contexto que hoy es completamente diferente y que cada vez se altera más ¿acaso no lo notaste? ¿es en serio? 

Bueno, veamos por qué los matrimonios modernos duran tan poco en comparación con los de nuestros padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, etc. 

1- Ahora hay mil formas de ser infiel, antes no


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Los seres humanos somos inclinados a la promiscuidad por naturaleza; lo fuimos durante decenas de miles de años hasta que conocimos la civilización, lo que obligó a regular nuestros instintos de follarnos a medio mundo si queríamos progresar como sociedad. Así nació lo que conocemos como familia y su importancia lo encontramos en el mismísimo Código de Hammurabi (siglo XIX a. C).

La infidelidad fue castigada con la humillación social o incluso la muerte durante miles de años, para así evitar la desintegración de la familia monógama (la poligamia, cuando se practicaba, era algo casi exclusivo de la realeza). Es verdad que desde hace siglos esto ya no es tan drástico, pero no olvidemos algo: nuestros abuelos y bisabuelos vivieron en mundos mucho más pequeños; sus círculos sociales eran minúsculos a comparación de los nuestros, y por eso era muy difícil poner cuernos sin que algún conocido se diera cuenta tarde o temprano. Vamos, que así cualquiera confía en la pareja ¿verdad?

Ahora todos tenemos círculos sociales muy amplios (sean amigos nuestros o no); llevar cursos o tomar vacaciones en el extranjero lejos de nuestra pareja es bastante común; tenemos Facebook, Whatsapp y Tinder; tenemos a disposición un montón de bares y discotecas llenas de gente que quiere ponerla; etc. Y por si esto fuera poco, los celos ahora son muy mal vistos, por lo que tu pareja no tiene derecho moral  (o legal según el país) que le permita husmear tus conversaciones ¿lo ves? ¡Ser infiel o desconfiar del otro es extremadamente fácil hoy en día!

2- El divorcio antes era una deshonra, ahora es algo completamente "justo y necesario" en nombre de la felicidad


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El matrimonio de antes era deber del individuo para su realización social, no una meta personal que tuviera a la felicidad como objetivo único (como es visto ahora). Si ves al matrimonio como un honor y una responsabilidad, romperlo te parecerá un puñal; pero si te parece un deseo para ser feliz y comer perdices de por vida, pues no dudarás en quitarte de en medio apenas sientas que la unión te incomoda o te limita.

Ahí está muchachos, ese es el mundo de hoy: la búsqueda de la felicidad a toda costa, de hacer a un lado a "la gente tóxica" que te "aleja" de ella. La responsabilidad ¿qué es eso? Este es el único punto que tiene cierta carga moral sobre la problemática.

3- Los roles de género están casi disueltos


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La dinámica de una pareja fue durante milenios más o menos la siguiente: el hombre se sacaba la mugre por el sustento y honor de su familia, mientras la mujer se sacaba la propia por la casa y crianza de los hijos. En los últimos sesenta años esto cambió y no deja de alterarse. Cada vez menos mujeres siguen un rol femenino y menos hombres un rol masculino en pareja.

¿Qué tiene que ver esto con la duración de un matrimonio? ¡Es evidente que mucho! El matrimonio tradicional duraba décadas porque un hombre no era hombre si no se hacía cargo de una familia, y una mujer estaba condenada a la pobreza si no contaba con un marido que le sea de provecho.

Todo el mundo sabe que ahora eso es distinto. La mujer ya no depende de ningún hombre, por ello ya no tiene reparos en abandonar al suyo. A su vez, ser esposo ya no representa ningún estatus ni reconocimiento especial (a menudo ni siquiera respeto) para el varón. 

4- Hay mucho por donde elegir, y por eso es fácil arrepentirse de lo finalmente elegido


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Nuestros ancestros vivieron en entornos mucho más pequeños, por lo que elegir una pareja era bastante sencillo; solo había que escoger a alguien del vecindario, pueblito o ciudad emergente de finales del siglo XIX o principios del XX. Ahora, con una sociedad tan global, tan urbanizada, con tecnologías que expanden nuestros horizontes y con vuelos "baratos" a cualquier país, elegir es una tarea muy compleja porque hay literalmente un mundo de posibilidades. Y cuando finalmente eliges, ese mismo mundo de posibilidades te impulsará a cuestionarte sobre si tu elección fue la mejor o no.

5- Es muy difícil sostener económicamente el matrimonio de hoy



En el matrimonio tradicional por lo general solo el hombre trabajaba, pero aún así todas las necesidades de la clase media estaban cubiertas bajo un techo propio. Ahora ambos esposos tienen trabajos agotadores pero parece que nada alcanza, que hay que sentirse bendecido por alquilar un departamento chico y, con suerte, tener un coche de segunda mano ¿recuerdas la frase "cuando el hambre entra por la puerta, el amor se corre por la ventana?"

No olvidemos a tantos millones de jóvenes mileuristas ¿qué familia van a poder sostener con esa realidad?

Conclusión:

Debes entender que esas parejas de ancianos que tienen sesenta o hasta setenta años de casados, no son iluminados ni gente con una moralidad superior que las parejas de ahora, sino que vivieron en un contexto en donde era mucho más fácil y conveniente permanecer juntos (contexto que ahora no existe). Es un hecho que a lo largo de sus vidas se hartaron el uno del otro en más de una ocasión, pero comprendieron que el "remedio" (divorcio) bien podía ser peor que la enfermedad y por eso siguieron para adelante.

La satisfacción total llega, por supuesto, en sus últimos años de vida, cuando ven sus álbumes de fotos llenos de recuerdos (los bonitos, por supuesto); a sus hijos crecidos y realizados (algunos de ellos con un divorcio a cuestas); a sus nietos jugando en el patio, etc. Es ahí donde sienten que todo valió la pena y sonríen. Admíralos, pero no los idealices; si ellos fuesen jóvenes en estos tiempos, muy probablemente no se casarían o con suerte se divorciarían a los cinco años.